sábado, 16 de enero de 2016

Ahora vas tú y le explicas a mis ojos, acostumbrados a ver con siete dioptrías, que mi corazón no sienta.

viernes, 8 de enero de 2016

Él vivía en una ciudad donde el mar traía el frío, donde las manos eran agujas para tejer bufandas infinitas con sus pestañas. Donde los labios eran espadas ardientes y afiladas para derretir el glacial de un verde a su lado.

Me gustaba su nueva ciudad tanto como me gustaba él, tanto como me gustaba arañarme los brazos en cada una de sus esquinas. Tanto como me gustaba mentir para verle. Ese día el cielo era de un azul claro, un azul tupido y perfecto para cubrirnos con su manto y ocultarnos del resto del mar.

Nos hundimos bajo el cielo con la suerte de tener si aire.




Siempre supiste a Mayo.

martes, 5 de enero de 2016

Dime que las letras de tu nombre no coinciden con las de Hansen. Que tu visión del amor no se ha visto influenciada por el pop inglés y que Morrissey no está entre tus cantantes favoritos.
Dime que no me estoy montando otra película. Dime que no soy verano.
En este invierno hace demasiado calor, y morir a tu lado es una forma tan dulce de morir...


sábado, 19 de diciembre de 2015

Tenía unas ganas encantadoras de llorar, como si las lágrimas fuesen a borrar su mirada de mis ojos.
Suponían todo tan incierto y borroso que, desconcertada, asistía al fenómeno que provocaba su risa embotando mis oídos.

Tengo los dedos rotos por no soldarme con dedales. Tengo los labios cortados por no dar soldarme con besos.

No(s) encontramos.

"Sentir que es un soplo la vida. Que veinte años no es nada"

S¡Empiezo a creer que cuando llega la hora de irse, alguna clase de providencia tóxica te impulsa a ello. Quizás sea eso, quizás sean mis ganas de exiliarme. Así pasaba todo, de refugio en refugio.

Aun no había empezado el frío del invierno y a la mínima percepción de que el azul congelaba, ya disparaba mis pies al sur. Ya empezaban a crujir las manos y helar los dedos.
Las hojas, caducas, vuelven a tener el color de mi pelo. Y a pesar del océano, del celeste gélido que despierta el cielo, la hierba sigue conservando el tono de tus ojos.

Qué lástima que aun germina por donde piso.



viernes, 18 de diciembre de 2015

"él era culto e inteligente,  y eso desarma" 
Y tenía una sonrisa preciosa
(y un destino adjudicado al sufrimiento)

Joder , él era perfecto y ahora fallaba yo.

domingo, 13 de diciembre de 2015

La necesidad de aferrarme a un clavo ardiendo entre tanto hielo. La creencia de que el frío que no alcanzaban  tres mantas, lo cubriría su cuerpo. Pero no era mayo ni septiembre. Nunca se me dio bien crear nuevas fechas ni vivir en nuevos días

Las últimas página de mi libreta

Las últimas ramas de Madrid, de tres años conmigo. Donde fueron y donde vienen. Las últimas páginas de mi libreta, de 900 días de vida. Ahora se tornaron perennes y el tallo crece y se espiga, se robustece cual roble. El tronco se ensancha y las raíces pensar y retuercen la tierra indomable. Ahora el árbol crece y se hace grande. Mientras, yo, pequeña y minúscula, intentando adaptarme a la figura que suscita. Quiero dejarlo crecer dentro de mí pero no hallo espacio donde acoplarle.
Entonces, me quiebra en dos y sale. Las ramas rompen mis extremidades y desbordan entre mis dedos. Ahora soy vida, ahora soy árbol. Ahora soy Daphne e imploro a Zeus volverme laurel, eterno, en la corona que se teje sobre tus rizos.

Las hojas, perennes, de una vida caduca.

sábado, 5 de diciembre de 2015

" Y esa ven-dita costumbre de idealizar absolutamente todo, y seguir pensado que me enamoro a primera vista "

lunes, 23 de noviembre de 2015

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- Así que he decidido quererme o, al menos, aceptarme. El resto de personas van a morir y, las que no fallezcan,  desaparecerán cuando yo lo haga. Nadie es eterno así que ¿Por qué iba a tener alguien tanta relevancia?
- Claro, pero lo que yo digo es que...
(-No, tú  no dices nada. Tú  te callas la boca que estoy hablando yo y, por una vez, deberías escucharme.)