jueves, 5 de abril de 2018

O manda una señal.

Dios si estás ahí arriba, te necesito oficialmente.
Vuelve a mandar a algo, o en su defecto, a alguien

Del Arte como el Alma

Pongamos pues que el Arte es el corazón, y que la inspiración, (Sea una persona, una situación, una imagen, una palabra...) es una flecha.
Cuando la flecha toca el corazón y lo atraviesa, nosotros vemos la sangre, entiéndase la sangre como el reflejo del Arte, lo que se provoca, es decir, el producto de Él más la inspiración, lo que sería la creación Artística. (ya sea un cuadro, un poema, un verso, una pieza musical, una fotografía....)

Sin embargo, solo podemos ver la sangre que cae de nuestro corazón, no podemos llegar a ver el corazón en sí, ya que para ello deberíamos sacarlo fuera de nosotros y ello nos supondría la muerte.
Pues eso es el Arte.
Podremos alcanzar a ver el Arte de otras personas una vez que su cuerpo haya dejado la vida, una vez que ya no sea nada físico, si o todo Alma. en ese momento podremos ver el Arte de otra persona. (Entiéndase la muerte no solo como una muerte física, si no también emocional)
Pero nunca alcazaremos a ver, a tocar, a poseer nuestro propio Arte, si no que viviremos haciendo un reflejo de él, lanzándonos flechas (emocionales) hasta que nos desangremos totalmente, hasta que ya no nos quede más Arte que sangrar, hasta que una de las flechas nos impacte tan fuerte como para exprimir toda la sangre que tenemos dentro.
Como para agotar nuestro Arte. (Entonces moriremos)
Y cuando yazca neustro cuerpo inerte, lo demás podrán ver nuestro corazón,
Y cuandop yazca nuestra cuerpo inerte los demás podrán sentir nustro verdadero Arte.

Quizás, si somos jóvenes, puede que nuestro corazón pueda ser transplantado, y salve algunas vidas.
Quizás, podemos reencarnar nuestro Arte.

Voy a reconocerlo- Tengo un problema.

 Tengo un problema.
A día de hoy, he decidido hacerlo público, sinceramente me da lo mismo que se sepa o no, es algo, desgraciadamente, natural, que les pasa a muchas chicas y que pocas tenemos (o hemos tenido) la suerte de que se den cuenta e intentar pararlo. Es cierto que no es fácil  caer en ello, pero lo más difícil es salir y no volver a entrar nunca más.
El estrés provocado por los estudios, el agobio, la frustración con nosotros mismo porque no conseguimos lo que queremos, o simplemente el tenerlo todo, nos hace vernos horribles, odiarnos, pensar que no somos tan buenos como podríamos, que podríamos ser mejores. Tras macharcarte en los estudios, exigirte en tus hobbies e intentar salvar el mundo mientras te sacas segundo de bachillerato, intentas canalizar tu frustación, haciendo culpable de ella a tu anatomía, a tu cuerpo, al que nunca antes le habías echado cuenta más que para ver si te habías lesionado algún músculo y te librabas de hacer gimnasia.

Supongo que muchas de vosotras ya sabéis de qué hablo. La alimentación no es algo con lo que jugar, no somos dioses, no podemos mantenernos vivos a base de agua y fruta, no podemos quitarle a nuestro cuerpo los hidratos de carbono que precisa, ni el azúcar que necesita.

En un inicio parece que sí. Parece que nuestro cuerpo podrá vivir si le restringimos una cantidad de comida, si le vamos quitando poco a poco todas esas "porquerías" que engordan. Cierto es. Si dejamos a un lado el chocolate, la bollería, los paquetes de patatas...
Nuestra figura comenzará a reducirse de forma acelerada en poco tiempo, incluso nuestra salud nos lo agradecerá. Bien, hasta este punto no hay ningún problema, nos podemos permitir un placer de vez en cuando y tomar algún que otro dulce. Pero no basta. Siempre se quiere más. Pasadas unas semanas en cuerpo se acostumbra a  trabajar sin esas "substancias" ya no se reduce volumen. Entonces empieza el verdadero problema.
Entonces comienza la enfermedad.
No contenta con haber bajado los pocos kilos que cogiste en verano te dispones a perder más aún "por si acaso engordo luego" Queda a un lado el pan, los cocidos, los espagetis, los fritos... Queda a un lado una parte vital de nuestra dieta, una parte sin la que no podemos funcionar.

 El reflejo del espejo no cambia, tú te sigues viendo igual que antes. Por más anchos que te queden los pantalones, o por más que te lo diga la gente, tú no lo ves, no les crees, no eres consciente. No ves la realidad. Se reducen las comidas, las cantidades, las bebidas.... Hay días en los que todo te puede, bajones provocados por la falta de azúcar, y te tiras como loca a arrasar todo lo que haya en la despensa. El bote de miel, las galletas, los cereales...  Me considero una persona con suerte, supongo que en mi lado más idiota aún quedaba algo de inteligencia, y nunca vomité lo que me tragaba. Sabía que hacía mal con esos atracones, pero sabía que el día que empezase no pararía.

Aquella personas que me conocéis seguramente no os lo esperaríais. Sin duda alguna los que más intiman conmigo hacía tiempo que se lo esperaban.
Mirad, cuando se dan estos síntomas todos imaginamos una chica escuálida, huesuda, acomplejada.... No, no es así. Cualquier chica puede pasar por esto, incluso puede ser que físicamente no se le note un cambio drástico. Quizás solo los más allegados sean capaces de darse cuenta.

Abramos los ojos, está en el mundo, es un problema real, cierto y cercano.
¿Cuántas veces no nos hemos mirado al espejo y hemos sentido que no nos gustaba los que veíamos?
Pues es lo que hay. Es como somos, no podemos ser de otra manera. Yo adoraría tener el cuerpo de Taylor Momsem, medir 1,70 o tonificarme como Mila Kunis. Sí, lo adoraría me estaría muy contenta conmigo misma, pero no es posible.

Hay más cosas en la vida, más cosas que, quizás, sean las que nos llevan a buscarnos problemas tan absurdos como este. Los estudios, las notas, el futuro, la familia, los amigos, nuestras aspiraciones, el amor... Vivimos en un mundo donde miles de personas mueren por hambre, donde miles de mujeres son maltratadas, donde bandas terroristas matan a inocentes, donde se condena la verdad... Vivimos en un mundo lleno de problemas graves, de cosas por las que luchar...  Ya habrá cosas que nos hagan daño por sí solas ¿Tan tonta,  se puede hacerse daño a una misma?

El primer paso lo dan los demás, lo dan esas personas que te quieren y que te apoyan, al mostraste la realidad. Después entras tú, tu inteligencia y tus decisiones.
Hay que pararlo a tiempo, nunca se sabe donde puede llegar y es algo por lo que tengo que dar gracias.

Yo no he llegado siquiera a avanzar dos casillas de este juego, puede que una tercera hubiese sido demasiado.

Sabemos que es un problema. Sabéis que tenéis un problema. Y está en vuestras manos pararlo.

Emily´s (PPP)
Y justo cuando apareces, ya no hay nada

capítulo Ñ, del verdadero amor al Arte

Ahora me estaba preguntando si era algo normal o no. Quizás, solo fuese una copia de Paloma en "La elegancia del erizo" refugiándose en casa de la portera para charlar con ella(Salvando las distancias). Así que, aún me pregunto, si yo debí nacer antes o hay personas que debieron nacer después, lo que cuesta asumir es que no encuentro referentes en un rango de edad similar, que no encuentre nadie que realmente sienta verdadero "amor al Arte"

Lo que me abruma y me alegra, es que, a pesar de mi odio al pensamiento "¿Qué habrá mañana?", es pensar que llegará un momento en que yo misma, con años y experiencias en la espalda, piense: Ahora, ¿Qué?
Yo voy a ser, es algo indudable e indiscutible, no me falta modestia para decirlo, lo siento si os daña, pero yo voy a ser. Obviando ese dato, que da sentido a mi vida y hace que la vea de la manera en que la veo, vivo y siento, a ratos que cuestiono ¿Qué soy?

Em tiene mucha vida por delante, pero, ¿Y si se torna una frustación total en la búsqueda de referentes y personas que no salen? No andaría tan lejos de la realidad, yo siempre busco el Arte, y cada vez me llega más lejos, más etéreo, más borroso. Cuando el Arte que has conocido, que has vivido, cuando todo eso no te llena, entonces ¿Qué? ¿Cómo se vive una vida sin Arte? Solo por amor a algo que no posees
Me desvivo al leer Pizarnik y encontrarlo en sus versos, en esos que en un día también escribí, que fueron míos, que entendí y sentí.

Y reflexiono, y pienso, que... Que solo puedo vivir mi vida por amor al Arte, por amor a algo que, posiblemente, tarde años en volver a sentir, pero que será más nuevo, más fuerte, más grande, más total
Algo que será
y que, posiblemente,

S E A Y O M I S M A
No tengo de qué preocuparme, "siempre habrá poesía"
Y nunca dejará de sorprenderme
Nuestra historia es bonita porque se basa en echarnos de menos y no en echarnos polvos
Me encantaría escribirte. Me encantaría poder hacerlo, recuperar el valor, enviarte cartas, volver a estaciones, a buscarte escondida. Me encantaría no haberme vuelto como tú, como el nosotros.
Tanto alcohol me hace no saber qué te digo, qué te escribo, qué te siento. Que te siento. Que lo siento.
Que me siento en tus rodillas y el mundo pasa. Que apoyo la cabeza en tu hombro y no hay tiempo. Que me acaricas el pelo y suena como un piano.
¿Sabes cuando te quedas solo con las cosas buenas? Con las que son tan buenas como para matarte. Con las que son tan buenas como para que te escriba. Que te des-escriba, que te des-vista cuando te veo.
Porque a veces solo quiero des-vestirte
Supongo que es por puro aburrimiento. Que es porque no hay nada mejor que hacer, que es porque es fácil, que es porque resulta cómodo, que es por buscarle una excusa. Supongo que es por retarme a mí misma, por no saber que hay detrás, porque quererme era complejo. Supongo que era por no asumirlo

Esta vez, entre todas, no pienso conformarme. Yo también quiero alguien mejor, y ese alguien soy yo misma.
Decidí que él iba a ser mi marido. No lo decidí por lo marítimo de sus ojos, ni por lo helénico de su nariz o por la ligereza de su sonrisa, ni siquiera por lo rubicundo de su cabello ni lo apolíneo que se describía su torso.
No.
De todos estos detalles, tan visibles a los ojos de cualquier homínido sensible a la belleza, yo no me di cuenta hasta que, atendiendo a sus preguntas, balbuceé con aire risueño:

- ¡Ah! También me han publicado un libro. Hace tres años.

Por un breve instante, lo que duró su expresión de sorpresa, pude verme reflejada en su sonrisa. Y me gustó lo que vi, tanto que quise quedármelo para siempre


Fue a partir de ese momento cuando descubrí lo sublime de aquello rasgos que tenía delante. No sé describir el gesto, pero sus cejas se arquearon y algo disparó a mi interior.

- Quisiera leerlo.

Toda la vida buscando el Arte, y lo único que necesitaba era alguien que lo quisiese leer
Se giró en el umbral de la puerta y me dijo:
- A ti te habría pagado las fantas muy a gusto.

Después de esto, se fue, y la frase quedó flotando en el aire, sostenida en el ambiente, elevada en el espacio como las etéreas burbujas del refresco adolescente.

Se me habían olvidado las gafas. Durante todos esos días era incapaz de ver si no usaba las lentillas y, a la larga, supe verle el sentido poético que tanto me gusta de las cosas. Fueron cuatro días que dibujaron una elipsis en el tiempo. Cuatro días justo para encontrarme y perderme, y dejarme invadir por la atenta mirada de un turista que se fascinaba recorriendo las estancias que a nadie más permetía conocer. No sé cómo fue posible, pero me desarmé tan pronto que sentí un derrumbe físico y ahí estaban sus rodillas para sostenerme en el sueño.