Y quizás lo peor fuese que me la una persona en el mundo, y hoy no quería molestarla, nadie vendría a salvarme.
Porque realmente era una forma de ver el fracaso que era, de ver lo sola que estaba, que sentir que vomitar no iba a salvarme. Al menos quedaba eso. Al menos quedaba mi inteligencia, suficiente para saber que esa no era la Solución.... Aunque, si pudiese, me vomitararía a mí misma
viernes, 22 de mayo de 2015
domingo, 5 de abril de 2015
Hubo casualidades que hicieron nuestra historia maravillosa. Esa que aún no sabes, esa que aún no conoces, esa que aún no ha existido.
Esa que me imagino como si volviese a tener diez años y fueses un príncipe de chaqueta y pelo rubio.
Esa que es mentira pero que contigo tras una pantalla, sería perfecta.
AY, AY, QUE ALGUIEN GRITE ACCIÓN !
Esa que me imagino como si volviese a tener diez años y fueses un príncipe de chaqueta y pelo rubio.
Esa que es mentira pero que contigo tras una pantalla, sería perfecta.
AY, AY, QUE ALGUIEN GRITE ACCIÓN !
Había pasado parte de mi vida sin saber quién era. Resulta divertida pensar que con quince años tenía el mundo más claro y definido que ahora. Ahora que aún soy joven. Ahora que aún hay tiempo y me miro en el espejo (en ese que hace más delgada) y pienso que alguien debería salir de él, alguien curtido y anciano. Mi reflejo de la madurez rompiendo esa barrera en la que me dice que no tema, que la vida está por delante y que ahora me toca vivirlo a mí.
Como todos los jóvenes, yo vine y acabó llevándome la vida por delante
Como todos los jóvenes, yo vine y acabó llevándome la vida por delante
viernes, 3 de abril de 2015
"No te voy a negar que quiera hacerlo. No te voy a negar que quiera hacerlo y que, quizás, lo haga."
Aquella mirada de odio se clavó en mis ojos como la peor penitencia pensada. Me lo merecía, totalmente. Me merecía una mirada y un mundo, una sonrisa y un beso asesino, hiriendo, incrustándose en mi alma y abriendo heridas que nunca llegaron a sangrar. Me merecía mi castigo y tu redención. Me merecía tanto dolor que, creo, que ya había sido suficiente. Una última mirada de odio se clavó en mis ojos, como el punto final más certero de una saeta.
Siempre he pensado que todo placer merece un castigo. Llámalo karma, destino o providencia. Siempre he creído que cada golpe conllevaba un dominó que se caía en consonancia con el primer impulso. Puede que por eso mismo siempre haya renegado de mis primeros instintos. "No te voy a negar que quiera hacerlo y que, quizás, lo haga." dijiste. Agradeciéndome mi racionalidad, supiste retirarte a tiempo y yo evité catástrofes más naturales que los propios huracanes.
Qué ironías de la vida, yo jugando a ser Dios y tú ardiendo en el infierno.
Aquella mirada de odio se clavó en mis ojos como la peor penitencia pensada. Me lo merecía, totalmente. Me merecía una mirada y un mundo, una sonrisa y un beso asesino, hiriendo, incrustándose en mi alma y abriendo heridas que nunca llegaron a sangrar. Me merecía mi castigo y tu redención. Me merecía tanto dolor que, creo, que ya había sido suficiente. Una última mirada de odio se clavó en mis ojos, como el punto final más certero de una saeta.
Siempre he pensado que todo placer merece un castigo. Llámalo karma, destino o providencia. Siempre he creído que cada golpe conllevaba un dominó que se caía en consonancia con el primer impulso. Puede que por eso mismo siempre haya renegado de mis primeros instintos. "No te voy a negar que quiera hacerlo y que, quizás, lo haga." dijiste. Agradeciéndome mi racionalidad, supiste retirarte a tiempo y yo evité catástrofes más naturales que los propios huracanes.
Qué ironías de la vida, yo jugando a ser Dios y tú ardiendo en el infierno.
lunes, 23 de marzo de 2015
domingo, 22 de marzo de 2015
a veces
A veces chocamos con la misma piedra. A veces cometemos los mismos errores y yo, siempre, cometo el genial error de acertar.
miércoles, 18 de marzo de 2015
Finales de año e inicios de vida ( más de siete)
Sigues teniendo un pelo rizado en el que, no lo sabes pero, me encantaría enredarme.
Sigues teniendo unos ojos azules en los que, no lo sabes pero, me encantaría hundirme.
Sigues teniendo una espalda tan amplia y unos brazos tan grandes en los que, no lo sabes pero, me encantaría protegerme.
Sigues teniendo una sonrisa tan sincera en la que, no lo sabes pero, me encantaría no desarmarme
Porque en el fondo sigues teniendo a la persona más fascinante que conozco y eso, todo eso, sí que lo sabes.
Por cierto, ayer noche decidí que algún día serias mi marido. Y eso, eso.... Quizás algún día lo sepas
lunes, 16 de marzo de 2015
Podrías quedarte en La Ciudad, ya no la quiero. Nunca ha sido mía y jamás será tuya porque La Ciudad no es de nadie. Es como una mala puta que te cobra por día vivido, así que puedes quedarte con La Ciudad. Puedes quedarte con los días vividos y con tus malas putas.
Puedes quedarte con todo, con mi ropa, con mis besos, con mi olor y con mi libro, puedes quedarte con los recuerdos, puedes quedarte con todo, ya me da lo mismo.
Nunca vas a quedarte conmigo y, en el fondo, sé que soy lo único de lo que escapas.
Puedes quedarte con todo, con mi ropa, con mis besos, con mi olor y con mi libro, puedes quedarte con los recuerdos, puedes quedarte con todo, ya me da lo mismo.
Nunca vas a quedarte conmigo y, en el fondo, sé que soy lo único de lo que escapas.
jueves, 12 de marzo de 2015
Emes, Madrid y Mayo y ojalá nunca sean verdes
"Qué quieres que te diga... No me parece justo que un niño inocente vaya a tener a un capullo como tú de referente. Ah, y además no me parece justo que me robes mi ciudad, mi amor propio y mi nombre. Solo con imaginármelo en tu voz, mi mente recorre veinte años y un piso juntos y, gracias a eso, soy consciente del error que sería haberte elegido.
Qué quieres que te diga... No me parece justo que nadie esté obligado a pasar una vida a tu lado
Qué quieres que te diga... No me parece justo que nadie esté obligado a pasar una vida a tu lado
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